Uno de los principales problemas que afronta desde hace unos años la Dirección General de Catastro es la ocupación ilegal de terrenos fiscales, especialmente en villas turísticas como El Cadillal, Tafí del Valle y El Mollar. "Se trata de terrenos valiosos o espacios privilegiados junto a un río o a lago. A veces, vemos que las ocupaciones ilegales ocurren con el posible guiño de autoridades de la zona. Los beneficiados no son personas de bajos recursos", dijo el titular de la repartición, Félix Herrero.Señaló que Catastro ha encarado un profundo proceso de regularización del territorio, que incluye la recuperación de costas. Los ríos, lagos y canales son bienes públicos del Estado, se encuentren o no en terrenos privados, señaló. La línea máxima de la ribera (es hasta donde llegó el río cuando tuvo mayor crecimiento) es lo que determina la frontera entre lo público y lo privado. A eso hay que sumarle el "camino de sirga", el espacio de la costa que tiene que dejar libre un propietario para uso del Estado. "Respecto de los caminos que llevan hacia los ríos, si estos están en propiedades privadas les pedimos a los dueños que se permitan un 'paso de servidumbre'", indicó.